Científicos develan el secreto de la seducción



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Científicos develan el secreto de la seducción
Un estudio encabezado por psicólogos de dos universidades escocesas llegó a la conclusión que la receta infalible para seducir es sonreír y mirar a los ojos.
La investigación de científicos de Stirling y Aberdeen buscaba determinar qué es lo que hace que nos guste más un rostro que otro y hasta qué punto eso influye en nuestras preferencias sexuales.
En ese sentido, es más probable que una persona nos parezca atractiva si sonríe y si nos mira a los ojos. No importa que sea más o menos agraciada. Estos dos factores son las armas de la seducción, informa el diario español El Mundo.
El método del estudio fue el siguiente: se presentaba a cientos de encuestados las imágenes de dos caras idénticas cuya única diferencia estribaba en la mirada. Una de ellas fija los ojos en la cámara; la otra, no. Las preferencias del público se decantaban claramente por la primera imagen.
Esto, que a primera vista puede parecer lógico, se volvía algo más sorprendente en el segundo hallazgo: si se pregunta cuál de los dos rostros es sexualmente más atractivo, la proporción de quienes eligen el primero se dispara. Es decir, cuando uno mira fijamente a los ojos de una persona está tocando consciente o inconscientemente una tecla de la atracción sexual.
Según el estudio, esta atracción visual es mayor entre personas de distinto sexo y son los hombres –y no las mujeres– quienes son más conscientes de ella. Lo que demuestran los científicos escoceses es que en general sentimos preferencia por una persona que nos mire a los ojos, y que esta preferencia apenas varía si el rostro es hermoso o feo, si está alegre o enfadado.
En este sentido, otra de las conclusiones del estudio es precisamente que las caras sonrientes nos atraen sexualmente más que las enojadas. «Las personas prefieren caras que le transmitan la impresión de que son importantes», afirmaba el jueves Claire Conway, una de las autoras del estudio.
El propio documento añade: «El ritual del cortejo sexual es un recurso escaso que debería ser utilizado juiciosamente, y las preferencias por quienes miran a los ojos incrementan la probabilidad de dirigir ese recurso escaso hacia objetivos potenciales que es más probable que nos correspondan».
«Desde luego, la sonrisa es una señal muy clara que te dice si una persona está interesada en ti o cree que está malgastando su tiempo al hablar contigo», asegura Ruth Mace, de la Universidad de Londres, que «pero el estudio indica también el grado de atractivo que uno encuentra en una persona depende en parte de hasta qué punto uno crea que va a tener éxito con ella».
En realidad el objetivo más importante del estudio es otro: determinar si nuestras preferencias faciales son fruto o no de la evolución. Según los científicos escoceses, el atractivo sexual de un rostro de mirada fija y sonriente es muy difícil de justificar sin recurrir a Darwin. En ese caso, la sonrisa tendría una función psicosocial muy útil: ayudar a los seres humanos a escoger objetivos «factibles» para sus conquistas.


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